Mitos y verdades sobre los diamantes de laboratorio: lo que nadie te dice

Mitos y verdades sobre los diamantes de laboratorio: lo que nadie te dice

A pesar de que los diamantes de laboratorio han ganado enorme popularidad en la joyería fina moderna, todavía existen muchos mitos y confusiones alrededor de ellos.

Algunas personas piensan que son “falsos”, que “pierden brillo” o que “se pueden distinguir a simple vista”.
Nada de esto es cierto.

Aquí te dejo la guía más honesta, clara y moderna sobre los mitos y verdades de los diamantes de laboratorio.

MITO 1: "Los diamantes de laboratorio no son reales"

VERDAD:

Sí son reales.
Son diamantes en absolutamente todo:

  • misma composición química
  • misma estructura cristalina
  • misma dureza (10 Mohs)
  • mismo brillo
  • misma refracción
  • misma belleza

La única diferencia es su origen.

Uno nace bajo tierra.
El otro nace bajo tecnología.

MITO 2: "Pierden brillo con el tiempo"

VERDAD:

Tampoco.
Un diamante de laboratorio mantiene su brillo exactamente igual que un diamante natural.

¿Por qué?
Porque ambos son carbono cristalizado y tienen la misma estructura atómica.

No cambian, no se opacan, no “envejecen”.

MITO 3: "Son imitaciones como la zirconia"

VERDAD:

Esto es falso.
La zirconia cúbica es un simulante.
La moissanita es otra piedra distinta.
Los diamantes de laboratorio no son imitaciones.

Son diamantes auténticos.

MITO 4: "Se distinguen a simple vista"

VERDAD:

No.
Un diamante natural y uno de laboratorio no se distinguen visualmente.

Solo un laboratorio especializado como IGI puede identificarlos con herramientas específicas.

Para el ojo humano, son idénticos.

MITO 5: "Son de baja calidad"

VERDAD:

De hecho, sucede lo contrario.

Los diamantes de laboratorio suelen tener:

  • menos inclusiones
  • colores más altos
  • mejor uniformidad
  • cortes más precisos

Porque se forman en un entorno controlado.

MITO 6: "No sirven para anillos de compromiso o uso diario"

VERDAD:

Son perfectos para uso diario.
Tienen la misma dureza y durabilidad que un diamante natural.

Por eso funcionan excelente en:

  • churumbelas
  • eternity bands
  • solitarios
  • aretes
  • collares

MITO 7: "No tienen valor"

VERDAD:

Los diamantes de laboratorio tienen valor real, especialmente por:

  • su calidad
  • su diseño
  • su certificación
  • su procedencia ética
  • su transparencia

Además, representan el lujo moderno:
belleza, ética y tecnología.

MITO 8: "Nadie compra diamantes de laboratorio"

VERDAD:

Las marcas de lujo internacionales ya los adoptaron.

Hoy son la opción preferida de:

  • mujeres modernas
  • personas conscientes
  • quienes buscan lujo ético
  • quienes buscan mejor calidad y valor

La tendencia es global e irreversible.

MITO 9: "Son más frágiles"

VERDAD:

Falso.
Tienen la misma resistencia que uno natural.

Dureza: 10 Mohs, la más alta en minerales.

MITO 10: "No se pueden certificar"

VERDAD:

Todos los diamantes de laboratorio pueden certificarse por IGI, el laboratorio más prestigioso del mundo para diamantes creados.

Los diamantes de laboratorio no son el futuro:
son el presente del lujo moderno.

Son reales, bellos, éticos, duraderos y transparentes.
Representan una nueva forma de ver la joyería:
más consciente, más honesta, más alineada a quienes somos hoy.

Y en Amelia Maia, nos enorgullece trabajar exclusivamente con ellos.

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